Antes y Después de la Transformación (II)

Hugo Alegre / Julio 2019

En la primera parte de este artículo, vimos que la transformación digital es un proceso complejo y multifacético que trae consigo un cambio cultural en la forma en la que los equipos trabajan y no solo en la tecnología que se utiliza para hacer este trabajo. Si bien la transformación digital es adoptada de diferente manera en cada empresa, todas comparten algunas características fundamentales una vez implementada:

Basada en datos: La información se multiplica exponencialmente, y con ello la automatización, y la inteligencia artificial se amplifica. ¿Qué surge de ello? Por un lado, la introducción de mecanismos autómatas desplazan las funciones repetitivas, y por otro, las personas tienen a su disposición más información para tomar decisiones. En tal sentido, es importante tener a un equipo preparado y capacitado para interpretar la información y dirigirla a favor de la empresa.

Colaborativo: Gran porcentaje de la información se obtendrá en tiempo real, lo que obligará a que la toma decisiones se realice desde las diferentes áreas para que sea realmente eficiente. Esto significa trabajar juntos en diferentes niveles de la organización y en todos los equipos para generar confianza, promover la transparencia y comprometer a cada miembro de la compañía.

Transformacion Digital

Los pequeños equipos multidisciplinarios se impondrán sobre los grandes equipos especializados

Hugo Alegre, Director General

Cultural: requiere alejarse de las estructuras y jerarquías de negocios tradicionales y será tarea de los líderes empoderar a los empleados para tomar decisiones y aportar ideas para que sean capaces de enfrentar cualquier situación.

Outsourcing: La tercerización de servicios que no son claves en el negocio es otro aspecto que conlleva este cambio, se propicia así un ecosistema más especializado en donde la dinámica de trabajo actual, con rutinas y horarios varía. 

Centrado en el cliente: Nunca se debe perder de vista que la transformación digital tiene al cliente en el centro; su satisfacción es lo único que garantiza la supervivencia de la compañía, y es la capacidad de atenderlo mejor, lo que logra la diferenciación frente a la competencia. 

En este nuevo panorama será función de la alta dirección, encaminar hacia la nueva visión y monitorear el comportamiento general, estos cambios implican que el líder inspire al resto de su equipo y emplee mecanismos de motivación. Por su parte, los mandos medios se dinamizan tomando el rol de mentores y motivadores mientras que los mandos bajos se convertirán en ejecutores inteligentes con licencia para establecer el curso de acción y con poder de decisión, de esta manera su labor será más táctica que transaccional.

La transformación digital no se trata de cambiar los valores de su empresa o la oferta de su negocio, se trata de desarrollar una cultura de trabajo conectada y de adquirir las herramientas que impulsarán sus objetivos estratégicos.

Iris Reyna
Hugo AlegreDirector General de RTM
Profesor de Dirección General en la Universidad de Piura
2019-07-09T14:31:13-05:00