Perú es un país de riqueza cultural, histórica y natural inigualable. Desde la majestuosa Machu Picchu hasta las enigmáticas Líneas de Nazca, pasando por la exuberante biodiversidad del Amazonas y la belleza arquitectónica de ciudades coloniales como Cusco y Arequipa. Sin embargo, la realidad del turismo en el país está lejos de ser ideal. A pesar de su inmenso potencial, la gestión del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) ha sido, en muchos casos, deficiente, y las constantes protestas sociales han afectado gravemente la llegada de visitantes.

Chachapoyas: Un Tesoro Desaprovechado
Mi reciente visita a Chachapoyas ejemplifica claramente esta problemática. Esta ciudad, situada en los Andes nororientales, posee un circuito turístico impresionante que incluye la imponente fortaleza de Kuélap, conocida como el «Machu Picchu del norte», y las cataratas de Gocta, una de las más altas del mundo. A esto se suman atractivos como los sarcófagos de Karajía, el museo de Leymebamba y las ruinas de Macro, entre otros. La infraestructura ha mejorado significativamente con la implementación del teleférico de Kuélap y la oferta hotelera de primer nivel, como el Gocta Natura Reserve, un hotel boutique en Cocachimba que busca a través de varias iniciativas, contribuir al bienestar de la comunidad local y al fortalecimiento del turismo en la región, promocionándolo, apoyando la economía local y proyectos comunitarios , difundiendo la cultura y promoviendo la sostenibilidad y conservación.
Sin embargo, es desalentador constatar que, ocho años después de mi última visita, la cantidad de turistas sigue siendo ínfima.
Factores que Afectan el Turismo
La baja afluencia de turistas en lugares como Chachapoyas puede atribuirse a varios factores:
- Deficiente Promoción Turística: Aunque MINCETUR ha hecho esfuerzos para promover el turismo en ciertas áreas, regiones como Chachapoyas no reciben la atención que merecen. La falta de campañas efectivas que destaquen sus atractivos únicos es evidente.
- Infraestructura y Accesibilidad: A pesar de las mejoras en infraestructura, como el teleférico, la accesibilidad sigue siendo un problema. Las rutas hacia Chachapoyas pueden ser largas y complicadas, lo que desalienta a muchos turistas. El vuelo a Chachapoyas, que dura aproximadamente una hora y 20 minutos, es operado únicamente por una aerolínea con un costo elevado, mientras que la alternativa de viajar a Jaén implica un largo trayecto adicional por carretera. Viajar en auto desde Lima puede durar más de un día, lo que también es un obstáculo.
- Inseguridad y Protestas: El clima de inestabilidad social y las protestas recurrentes en diversas partes del país han generado una percepción de inseguridad. Los viajeros internacionales, en particular, son reacios a visitar destinos donde perciben riesgos.
¿Qué debe hacer el Gobierno?
Para revertir esta situación y atraer más visitantes, el gobierno peruano, a través de MINCETUR, debería implementar las siguientes medidas:
- Mejorar la Promoción Internacional: Es crucial diseñar campañas internacionales que resalten las riquezas turísticas de regiones menos conocidas, como Chachapoyas. El uso de medios digitales y alianzas con operadores turísticos globales podría incrementar significativamente la visibilidad de estos destinos.
- Fortalecer la Seguridad y Estabilidad: El gobierno debe trabajar para resolver los conflictos sociales de manera pacífica y garantizar la seguridad en los destinos turísticos. Invertir en la formación y despliegue de una policía turística especializada podría ser vital.
- Desarrollar Infraestructura Integral: Además de mejorar las rutas de acceso, es necesario desarrollar una infraestructura que conecte mejor Chachapoyas con otros destinos turísticos importantes. Incentivar inversiones en transporte aéreo o mejorar las conexiones terrestres son pasos fundamentales para facilitar el acceso de los turistas.
- Apoyar a las Comunidades Locales: Fomentar el turismo sostenible que incluya y beneficie a las comunidades locales puede no solo mejorar la experiencia del turista, sino también crear un entorno más favorable para el desarrollo turístico en la región.
Conclusión
Amazonas cuenta con todos los ingredientes para ser un destino turístico de primer nivel, pero la gestión deficiente y las protestas sociales han socavado su potencial. Ciudades como Chachapoyas, con sus impresionantes recursos naturales y culturales, deben ser promovidas adecuadamente para atraer a más turistas. El gobierno tiene la responsabilidad de garantizar que estos destinos reciban la atención y los recursos necesarios para destacar en el escenario global del turismo, más aún teniendo como socio estratégico a empresarios peruanos dispuestos a invertir en la zona. Solo así se podrá revertir la tendencia actual y hacer justicia a la riqueza incomparable que Perú tiene para ofrecer.
