Inocente y Peligrosa Respuesta Empresarial

Set 29, 2021 | Estrategia y Governance, Liderazgo, Otros

podemos entender como lidiar con el gobierno actual a través de la teoría de juegos. Hay un riesgo a colaborar cuando el oponente es ofensivo

Inicia sesión o registrate para continuar

Login with Google

Ingrese con Google

Registro


    ¿Será posible entonces, que podamos convencer al Sr Castillo de nuestra opción constructiva y sus beneficios para el país y para el mismo gobierno del Sr Castillo? Pareciera que muchos de nuestros líderes empresariales piensan que sí. Modestamente creo que es un gran error.

    Una tendencia común en muchos de nosotros los peruanos, es la de llevar la contraria. Cuando las cosas van bien, queremos encontrarle tres pies al gato, y cuando van mal nos aferramos a la idea de que quizá podemos darle la vuelta, sin importar el grado de realismo que vaya en ello. Algo así parece suceder con la clase empresarial y el gobierno actual. Hemos visto a destacados líderes empresariales, con posiciones amistosas, tendiendo puentes y buscando acercamiento con el Sr Castillo y sus Ministros. Descarto que lo hagan por búsqueda de acomodos particulares para sus empresas o instituciones, seguro obran de buena fe buscando lo mejor para todos los peruanos. Pero ¿es esto un gesto de buena voluntad, en ánimo constructivo o solo un acto inocente que puede ser peligrosamente perjudicial?

    Una Mirada desde la Teoría de Juegos

    En la literatura de gestión, existe la llamada Teoría de Juegos, que busca ayudar al tomador de decisiones en su relación o enfrentamiento con otra entidad (sea este una organización o una persona, un contrincante o un aliado). Uno de los casos típicos es el “Dilema del Prisionero”. En él, se plantea la situación en que la respuesta del contrincante puede ser constructiva u ofensiva-destructiva, al igual que la nuestra. El dilema es, que si ambos jugamos de forma constructiva generamos una situación de win-win, y todos ganamos mucho. Si por el contrario ambos jugamos a la opción ofensiva-destructiva, nos neutralizamos entre ambos y, si bien no ganamos, tampoco nos hacemos mucho daño. Ahora bien, el problema viene cuando nosotros, en un ánimo de buena voluntad, aspirando al win-win, jugamos de forma constructiva y nuestro oponente lo hace de modo ofensivo-destructivo. Ahí, las consecuencias para nosotros son terribles. Es el peor escenario que se nos puede presentar.  ¿Por qué hacerlo? Porque los beneficios del win-win son mayores que los de la confrontación y porque creemos que el otro también va actuar de la misma manera.

    El Dilema del Empresario

    ¿Será posible entonces, que podamos convencer al Sr Castillo de nuestra opción constructiva y sus beneficios para el país y para el mismo gobierno del Sr Castillo? Pareciera que muchos de nuestros líderes empresariales piensan que sí. Modestamente creo que es un gran error. Entendámoslo con claridad, el gobierno del Sr Castillo es un gobierno comunista, marxista, leninista. Con una agenda clara de acción política que inclusive nos ha sido comunicada con transparencia por el Sr Cerrón y el mismo Sr Castillo. Ellos van por el cambio de la Constitución, perennizarse en el poder e instalar su modelo ideológico. En este escenario, donde el oponente claramente juega a ofensivo-destructivo, las únicas acciones que caben son las ofensivas-destructivas, no el mirar para el costado, no las tendidas de mano ni los gestos políticos. Significa esto ¿que no haya relación, que no haya diálogo? No, por supuesto que puede haberlo, pero para fijar posiciones, para resistir desde ahora todo atisbo controlista y anticonstitucional (incluyendo el llamado a una Nueva Constituyente), para buscar una salida democrática si es el caso, pero en definitiva para conducir el período de resistencia.

    Tengámoslo muy presente, nuestros principios de vida en libertad y emprendimiento, a los que debemos incorporar, solidaridad e igualdad de oportunidades, es lo que está en juego. Seamos claros.

    Hugo Alegre
    CEO