Develando la Raíz de la Deforestación en la Amazonía Peruana

Mar 7, 2024 | Sostenibilidad

Artículo de opinión – El hambre y pobreza es el habilitador fundamental de la deforestación y la degradación de la Amazonía peruana. Nuestro mayor activo, la naturaleza, está seriamente afectada y con ella la capacidad de generar valor para las empresas y la sociedad. En el Perú, cada año se pierden alrededor de 150 mil […]

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    Artículo de opinión

    El hambre y pobreza es el habilitador fundamental de la deforestación y la degradación de la Amazonía peruana.

    Nuestro mayor activo, la naturaleza, está seriamente afectada y con ella la capacidad de generar valor para las empresas y la sociedad. En el Perú, cada año se pierden alrededor de 150 mil hectáreas de bosque húmedo1, lo equivalente a 150 mil estadios de futbol. 

    La Amazonía es la cuna de la biodiversidad, un gran regulador de la humedad y las lluvias es como la máquina de aire acondicionado que tenemos. No es tanto un almacén de CO2 o productor de oxígeno, en eso le ganan de lejos los océanos. 

    ¿Qué es lo que realmente está destruyendo el bosque amazónico? ¿Las empresas agroalimentarias? ¿Las concesiones forestales? ¿La ganadería extensiva? ¿El cultivo de palma o soya? A diferencia de otros países, la causa fundamental de la deforestación y degradación en el Perú es el hambre y la pobreza. Las familias talan el bosque primario buscando suelos fértiles, inician cultivando maíz, yuca, y luego árboles como café, cacao y demás, hasta que abandonan.

    Crédito: Inkaterra

    Según información satelital el 90%2 de la deforestación ocurre por aperturas de áreas menores a una hectárea. El cambio de uso de suelo a escala pequeña por la agricultura migratoria practicada por las familias en pobreza es el habilitador fundamental de la pérdida de nuestro mayor activo, la Amazonia. El 10% se debe a actividades secundarias como la ganadería a pequeña escala, minería ilegal, tala ilegal y cultivos ilícitos.

    La deforestación y degradación de la selva es también una consecuencia del colapso ecológico de los andes peruanos. La sierra peruana va perdiendo su capacidad de producir suficiente alimento y brindar prosperidad a sus habitantes. Más del 90% de los suelos de la sierra están entre moderada y severa degradación. Cerros con pasturas invasoras o pelados y sin materia orgánica, sin capacidad de retener agua y que se van erosionando con la lluvia y el viento, todo ello genera pobreza y migración de sus pobladores  hacia las principales ciudades y a la selva. En los últimos 20 años, hubo más de 5 millones de migrantes internos. 

    Los pobres son las víctimas y victimarios de gran parte de los ecosistemas degradados. Las costumbres de las familias como talar, quemar, cultivar y no dejar que se recupere la fertilidad del suelo, cortar árboles y no plantar o pastorear libremente a los animales  no controlar el pastoreo y/o no cultivar su alimento, son elementos de una total falta de manejo del territorio. 

    Una vez identificada la causa fundamental de la deforestación y la degradación de la Amazonía, surge la pregunta ineludible: ¿Qué hacer? 

    La solución implica un abordaje multifacético que no solo se centra en transformar la relación de las comunidades con su entorno sino en erradicar la pobreza, para ello, hay tres planos en lo que debemos trabajar simultáneamente: La autoestima y convivencia, la salud y nutrición y la economía doméstica ligada a la regeneración ambiental.

    • La propuesta es fortalecer la autoestima, la identidad y la convivencia de los pobladores a través de la mejora de la vivienda y del entorno. Esto incluye cocinas limpias, dormitorios adecuados y separados para padres e hijos, patios y salas ordenadas, así como la revitalización de espacios públicos, como parques y caminos, y la liberación de animales en las calles o caminos. 
    • Se plantea una mejora significativa en la salud y nutrición de las familias mediante el cultivo de hortalizas con modelos innovadores, la gestión interna del agua de consumo y la crianza o cultivo de proteínas para el autoconsumo.
    • La economía doméstica puede mejorar en el corto plazo produciendo más alimento en la misma parcela y expandiendo la producción de alimentos y biomasa sin necesidad de expandir el suelo agrícola. Esto se logra mejorando la fertilidad del suelo a través de sistemas agroforestales y de agricultura regenerativa, así como recuperando tierras degradadas con prácticas de agroforestería y reforestación con árboles de gran valor.

    Dar valor al bosque para conservarlo y/o rehabilitarlo es otra estrategia crucial. Los negocios o empresas que aprovechan los beneficios del bosque se convierten en catalizadores de su conservación y protección. Identificar los principales beneficios de los bosques que pueden convertirse en negocios rentables, como los bosques que producen cuero vegetal, vainilla, superalimentos, o que ofrecen servicios de recreación, es fundamental. Además, es importante celebrar y premiar las buenas prácticas mediante diversos reconocimientos.

    Por supuesto, se deben fortalecer los sistemas de monitoreo, control y sanciones, así como la gobernanza colaborativa para clarificar temas de tenencia de la tierra, evitar cultivos ilícitos, minería ilegal y monocultivos a gran escala. La tecnología y los monitores locales son herramientas clave para generar alertas tempranas y asegurar un desarrollo sostenible del territorio.

    Tenemos coordenadas claras sobre el qué hacer, pero aún falta mencionar el cómo. Esto se logra con una metodología potente que, al mismo tiempo, regenere el ambiente, genere flujo de caja y demuestre resultados en el corto plazo. Existen muchas metodologías, pero no es necesario reinventar la rueda. Nosotros conocemos y promovemos un modelo autogestionario llamado Pachamama Raymi. Esta metodología ha demostrado ser exitosa y potente tanto en la sierra y selva peruana como en África con las tribus de Tanzania, demostrando que se puede preservar y regenerar la Amazonía erradicando la pobreza.

    1. La pérdida es principalmente de bosque húmedo Amazónico ubicado en los departamentos de Loreto, San Martín, Ucayali, Huánuco y Madre de Dios.
      Algunos datos: Brasil tiene el 63% de bosque amazónico húmedo, Perú el 13%. De las 73 mil has  de bosque amazónico en Perú: 53 mil has de bosque de selva baja, 16 has de bosque de selva alta, el resto son bosques secos, bosques andinos, etc.   ↩︎
    2. FIP, 2012. Componente III: Elementos para la identificación de áreas con mayor potencial para reducir emisiones de GEI en el sector forestal. ↩︎
    Larry Oruro
    Líder de Sostenibilidad