Reviviendo la textilería artesanal peruana: Taller Alto Huarca

May 25, 2023 | Sostenibilidad

Enfrentando desafíos modernos, esta iniciativa en la región de Cusco valora las habilidades transmitidas a lo largo de generaciones. Conoce más sobre este proyecto financiado por ProInnóvate y Sudamericana de Fibras.

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    En un mundo que avanza a un ritmo frenético, las tradiciones culturales y las habilidades heredadas están en riesgo de ser arrolladas por la ola de la modernidad. Pero en Perú, un país reconocido por su rica herencia cultural y artesanal se está forjando un camino diferente. Un camino que no busca la eficiencia de la producción masiva, sino que valora las habilidades transmitidas a lo largo de generaciones y busca preservarlas para el futuro.

    Este camino se está pavimentando a través de varias iniciativas promovida tanto por el sector Público como el privado, en esta ocasión daremos detalle del nuestro, un proyecto impulsado por la empresa Sudamericana de Fibras con financiamiento de uno de los fondos de innovación de ProInnóvate. Este desafío tiene como objetivo revivir y preservar la textilería artesanal peruana. Más que una simple forma de ganarse la vida, la textilería artesanal es una tradición arraigada en la historia y la identidad de Perú. Llena de color, pasión y una habilidad excepcional que ha sido perfeccionada a lo largo de generaciones, la textilería artesanal es una representación tangible del patrimonio cultural peruano.

    La Textilería Artesanal Peruana

    La historia de la textilería artesanal en Perú se remonta a milenios. Mucho antes de la llegada de los conquistadores, las antiguas culturas peruanas ya estaban produciendo tejidos de calidad excepcional. Con cada generación, las historias de los pobladores se tejen en las telas, los patrones se vuelven más sofisticados y la habilidad se perfecciona. Pero en el siglo XXI, esta rica tradición enfrenta desafíos sin precedentes.

    La producción masiva y la globalización han puesto en riesgo la supervivencia de la textilería artesanal. El mercado está inundado de productos baratos, producidos en masa, que hacen que sea difícil para los artesanos competir. Sin embargo, no todo está perdido. En el corazón de Perú, en la región de Cusco, se está llevando a cabo una revolución silenciosa pero potente para salvar esta tradición milenaria. Un proyecto que se está implementando, con el objetivo de revivir y preservar la tradición de la textilería artesanal.

    Un Proyecto Transformador

    Este proyecto audaz y ambicioso se extendió durante 32 semanas, culminando en mayo de 2023. Se dividió en tres etapas cruciales: análisis, diseño e implementación. Cada etapa fue un paso importante hacia la meta final de establecer talleres de textilería artesanal en el Perú.

    La fase de análisis implicó un extenso reconocimiento y estudio de varias ciudades y comunidades dentro de la región de Cusco. Durante esta etapa, los consultores visitaron diversas localidades, investigando la viabilidad de la implementación del proyecto. A lo largo de este proceso, Espinar emergió como una opción viable. Debido a que brindaba un entorno favorable para la ejecución del proyecto. Gracias a su comunidad de artesanos y una mina cercana que ya estaba apoyando la artesanía local a través del CFC (Centro de Formación Campesina).

    Elección de Alto Huarca

    La elección de Alto Huarca no fue una casualidad. Esta comunidad en Espinar se destacó como un candidato ideal para la implementación del taller, ya que tiene una fuerte tradición de artesanía, una infraestructura establecida gracias a un regalo brindado por la Embajada de Japón, y una comunidad de artesanos dispuestos y ansiosos por perfeccionar su arte y llevar su habilidad a nuevas alturas.

    La infraestructura ya existente, que incluía un local grande, más de 20 telares artesanales y más de 10 máquinas de tejido semindustrial y de coser, presentaba una oportunidad única para reactivar la actividad textil en la comunidad.

    Diseño e Implementación

    Con Alto Huarca seleccionado como el punto de partida para nuestro proyecto, nos embarcamos en la fase de diseño. Este proceso implicó el desarrollo de una estrategia integral que se ocupara de todos los aspectos del proyecto, desde el diseño de los modelos de trabajo, mantenimiento de las máquinas hasta la formación de los artesanos. En colaboración con Sudamericana de Fibras, RTM Consulting, Antapaccay y el Centro de Formación Campesina (CFC), diseñamos un convenio de colaboración para la implementación del taller. Este convenio se centraba en equipar y capacitar a los artesanos de Alto Huarca para en el mediano plazo asegurar la sostenibilidad del taller.

    La fase de implementación comenzó con el mantenimiento de todas las máquinas del taller, tanto artesanales como eléctricas. También se realizó el habilitamiento del local y el abastecimiento de hilo Drytex, cortesía de Sudamericana de Fibras. Se contrataron capacitadores especializados en tejido en telar, costura, hilado y gestión empresarial. El objetivo era no sólo enseñar a los artesanos las habilidades técnicas necesarias, sino también empoderarlos para que pudieran gestionar sus propios negocios y ser autosuficientes.

    Impacto y Resultados

    Hoy, cuatro meses después de la implementación, los resultados hablan por sí solos. Los artesanos han progresado de tener habilidades básicas a convertirse en maestros artesanos, dominando la atención al detalle y el control de calidad. Los productos que están produciendo son testimonio de la combinación única de tradición y modernidad, con un toque de originalidad que es exclusivo de Alto Huarca. No sólo han adquirido nuevas habilidades, sino que también han ganado confianza en sí mismos y en su capacidad para crear productos de alta calidad que puedan competir en el mercado actual.

    Pero el impacto del proyecto va más allá de las habilidades técnicas y los productos de alta calidad. Los artesanos de Alto Huarca han experimentado un cambio en su mentalidad. Ven el valor de su oficio, no sólo como una forma de subsistencia, sino como una parte esencial de su cultura y de su identidad como peruanos.

    Reflexiones finales y visión a futuro

    El taller de Alto Huarca es solo el primer hito de este emocionante viaje. Mientras miramos hacia el futuro, vemos la posibilidad de replicar este modelo en otras comunidades, ayudando a preservar la tradición artesanal y a mejorar la economía local en otras partes de Perú.

    Este artículo es el primero de una serie en la que documentaremos nuestro viaje, compartiendo los logros, los desafíos y las inspiradoras historias de aquellos en el corazón de este proyecto. Manténgase en sintonía mientras continuamos explorando la rica y vibrante textilería artesanal peruana.

    Victor Grados
    Consultor
    Luciana Balarezo
    Consultora