La Ciberseguridad no es una Moda, es un Requisito

Nov 5, 2024 | Transformación Digital

La ciberseguridad no es un gasto, es una inversión estratégica.

La Ciberseguridad no es una Moda, es un Requisito

Nov 5, 2024 | Transformación Digital

La ciberseguridad no es un gasto, es una inversión estratégica.

En el actual panorama digital, donde la información fluye a velocidades vertiginosas y gran parte de nuestras vidas se encuentra digitalizada, la ciberseguridad se ha convertido en un factor crítico para la supervivencia de cualquier empresa.

Imagen de una sala donde se llevan a cabo tareas de ciberseguridad para la empresa y una persona monitoreando.

Así es: supervivencia.

No se trata simplemente de tener los datos bajo candado, sino de salvaguardar la confianza del cliente e incluso la propia continuidad del negocio.

Todos somos parte del asunto

Si bien las herramientas tecnológicas son esenciales para la ciberseguridad, el factor humano sigue siendo nuestra primera línea de defensa. Un estudio de IBM (2020) revela que el 95% de las brechas de seguridad tuvo como principal causa el error humano. Por ello, es fundamental fomentar una cultura de seguridad donde cada colaborador comprenda su rol en la protección de la información. Desde el CEO/Directorio hasta los practicantes.

  • Responsabilidad individual: Cada empleado debe ser consciente de que sus acciones, desde el uso de contraseñas seguras hasta la gestión de correos electrónicos sospechosos, tienen un impacto directo en la seguridad de la empresa.
  • Capacitación constante: Es crucial invertir en programas de formación que mantengan a los empleados actualizados sobre las últimas amenazas y las mejores prácticas en ciberseguridad.
  • Canales de comunicación: Establecer canales de comunicación claros y accesibles para que los empleados puedan reportar cualquier actividad sospechosa sin temor a represalias.

Una contraseña fuerte… 

Según datos de Norton (2022), aproximadamente 80% de los incidentes confirmados de filtración de datos se relacionan a contraseñas débiles, reutilizadas o robadas. Las contraseñas son la primera barrera de protección contra los ciberataques, y su fortaleza es crucial para mantener la seguridad de la información.

  • No tienen por qué ser complejas: Se nos ha enseñado que las contraseñas deben ser complejas y largas, pero la verdad, podemos alcanzar un nivel incluso mayor de seguridad con una contraseña sencilla (aunque no necesariamente corta). Me refiero a las passphrases (o contrafrases). En esta estructura de contraseña simplemente escogemos 3 o 4 palabras, sin relación alguna que escribiremos separadas de 1-2 caracteres especiales. Muchas contrafrases son fáciles de recordar con el uso y difíciles de adivinar o forzar por un hacker. Por ejemplo: zorro/uva.sócrates/agua. Suelo decirles a mis compañeros que «una contraseña fuerte, será fuerte mañana; una débil, hoy amaneció peor».
  • No tenemos que conocer nuestras contraseñas: Es muy recomendable adoptar el uso de un gestor de contraseñas para almacenar y gestionarlas. Como caso personal: no me sé ninguna de mis contraseñas, a excepción de las de uso rutinario como desbloquear mi computador/celular o mi cuenta de Apple. Del resto se encarga 1Password.
  • Autenticación multifactor: Ya es una práctica adoptada de manera masiva en los servicios digitales contar con la opción de 2FA (two-factor authentication). Siempre activémosla. Además, algunos software como el mencionado 1Password pueden ayudar a gestionar este tipo de clave dinámicas también.
Imagen muestra a una persona analizando datos y protegiendo el área tecnológica de su empresa.

Empatía y confianza

La ciberseguridad no solo es cuestión de proteger a la empresa, tenemos que ser empáticos, conocer la data que manejamos y entender que a mucho de lo que debemos proteger es información sensible del cliente al que nos debemos.

Un estudio de Gemalto (2015) reveló que 64% de los consumidores perdería la confianza en una empresa que sufriera una brecha de seguridad y no volvería a hacer negocios con ella.  Al mismo tiempo, otro estudio más reciente de PwC India (2024) indica que 44% de los consumidores estaban dispuestos a pagar más por mejores estándares de protección de datos.

En caso de tener una brecha, el primer paso luego de identificarla es ser transparentes con nuestros clientes. Más que la brecha misma, la falta de comunicación, el intento de encubrimiento, o simplemente la omisión del suceso (y enterarse por otros medios) son lo que puede herir más la reputación, y costar económicamente más que el suceso. Es fundamental:

  • Ser transparente; informar sobre lo sucedido a detalle: cuáles datos se filtraron y cuáles no, cómo podrían ser utilizados estos datos y qué acciones necesitan tomar los clientes.
  • Las medidas que se están tomando dentro de la empresa para resolver la brecha de seguridad y el plan para evitar que vuelva a ocurrir.

Conclusión

La ciberseguridad no es un gasto, es una inversión estratégica que protege el presente y futuro de la empresa y pone a nuestro cliente al centro. Fomenta, de hecho, el trabajo colaborativo internamente en la empresa y también en ecosistema con otras empresas, e incluso competidores, del sector en el que estemos. No solo protegemos nuestros activos, sino que también construimos una base sólida de confianza con nuestros clientes y nos posicionamos mejor para un rumbo de éxito en un mundo digitalizado.

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Adolfo Pezán
Gerente de Proyecto