Del Futuro Incierto al Futuro Inventado: IA en las Empresas

Ago 24, 2023 | Transformación Digital

Explora sus impactos en la industria financiera, la naturaleza de la transformación por IA y su relación con las interacciones humanas. Aprende cómo la IA está redefiniendo la eficiencia en la construcción y cómo combinar creatividad humana con el poder de la tecnología. Prepárate para el futuro empresarial en la era de la IA.

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    ¿Como impactará la Inteligencia Artificial (IA) en las empresas? Esta es la pregunta que muchos gerentes, directores y empresarios se están haciendo hoy ante el avance acelerado y la aparición de los Large Language Models (LLMs) como el ya ampliamente conocido ChatGPT.

    Niels Bohr (uno de los padres de la física cuántica y recientemente retratado en la película ‘Oppenheimer”) solía decir: “es difícil hacer predicciones, especialmente si es acerca del futuro”. No obstante la aparente y cómica contradicción de esta expresión, queda claro que hacer predicciones, que siempre serán acerca del futuro, es aventurado. Sin embargo, uno se puede lanzar a hacerlas extrapolando experiencias en otros campos, e imaginarse el futuro, como lo hizo recientemente Mihir A. Desai en su artículo “What the Finance Industry Tells US about the Future of AI” (HBR.ORG, Agosto 9, 2023).

    Desai analiza en su artículo el impacto de la IA en la industria financiera y cómo esta experiencia puede proporcionar una visión sobre un futuro dominado por la IA en otras industrias. La industria bancaria y financiera viene usando analítica de datos desde hace mucho tiempo, y es que naturalmente ha estado en condiciones de aprovechar estas herramientas por la gran disponibilidad de datos numéricos capturados y almacenados en sus sistemas de información. Modelos de predicción de riesgo de crédito para poder estimar con mayor precisión la probabilidad de no pago de un préstamo han sido usos que se vienen aplicando desde hace algunos lustros. De igual manera, modelos estadísticos para el manejo de portafolios de inversión se han desarrollado y sofisticado al punto que han favorecido la migración hacia la inversión pasiva impulsada por datos y tecnología, lo que ha afectado negativamente a los gestores de fondos activos, evidenciando que la IA puede crear ganadores y perdedores de manera rápida en diversas industrias.

    Sin embargo, la experiencia en el mundo financiero demuestra también que no todos los aspectos de una industria cambian tan rápidamente como se podría esperar. Las áreas de negocio que involucran interacciones humanas, como la asesoría financiera en los segmentos de alto patrimonio, no han experimentado una transformación tan profunda por la IA (robo-advisors), o no ha sido tan exitosa como es el caso de los call centers robotizados al extremo, que dejan a los clientes insatisfechos en su interacción con los proveedores de servicios financieros. Esto es una indicación que la capacidad de la IA para transformar industrias está relacionada con la naturaleza de los problemas de información que resuelve. Las industrias que requieren grandes cantidades de datos y poder de cómputo, como los mercados financieros y la investigación de medicamentos, son más susceptibles a la disrupción por parte de la IA. El artículo señala que la IA podría no ser tan disruptiva en empresas de servicios o manufactura, pero esta afirmación podría llevar a algunos equivocadamente hacia la complacencia. Y para muestra de ello, nos podemos detener un momento a comentar sobre el impacto de la IA en la industria de la construcción, una actividad que pareciera no estar naturalmente apta para la automatización y que viene experimentando cambios sustanciales.

    Aunque no veremos todavía robots del tamaño de un ‘Transformer’ construyendo rascacielos, la tecnología está siendo utilizada para rastrear el progreso de proyectos a través de drones, cámaras, aplicaciones móviles y sensores. Esto permite a las empresas de construcción optimizar la planificación y coordinación de tareas, minimizando riesgos e incluso reduciendo los costos de aseguramiento, señala Patrick Sisson en su artículo “A.I. Can’t Build a High-Rise, but It Can Speed Up the Job.” (The New York Times, Agosto 15, 2023). Las cámaras montadas en cascos capturan imágenes para coordinar la llegada de equipos y materiales, mientras que sensores precisos detectan desviaciones con respecto a los planos del proyecto. Este mayor análisis de datos busca mejorar la precisión, velocidad y eficiencia en la construcción, reduciendo los plazos y costos excesivos que caracterizan a la industria. Las startups como Dusty Robotics desarrollan dispositivos autónomos para trazar planos de construcción en sitio, lo que podría ayudar a atraer a una fuerza laboral más joven y mejorar la retención de trabajadores.

    El avance de la IA no debe entenderse como un “todo o nada” en el que el único propósito de su aplicación sea la sustitución de las personas (la “Trampa de Turing”). Los sistemas más exitosos combinan humanos y máquinas en diversas maneras (“Human in the Loop”), en lo que Erik Brynjolfsson llama “IA Complementaria”. “Creo que lo que necesitamos tener es la capacidad de cambiar nuestros procesos y nuestras organizaciones y no simplemente aplicar las nuevas tecnologías a la forma existente de hacer las cosas. En casi todos los casos, los grandes beneficios provienen de hacer cosas nuevas que no habíamos hecho antes y eso requiere mucha más creatividad por parte de los gerentes y empresarios que simplemente decir qué estamos haciendo ahora y cómo puede una máquina reemplazar a una persona.”, dice Brynjolfsson.

    La IA debe ser entendida como una herramienta, si bien poderosa, pero como tal, tiene también sus limitaciones. El antiguo adagio informático que dice “Garbage-In Garbage-Out” (basura entra, basura sale) sigue siendo válido hoy en día. Los modelos de IA son tan buenos como la data que los alimenta y no podemos aplicarlos ciegamente sin entender sus limitaciones y los efectos perniciosos que pueden ocasionar. Aunque la IA puede ser una herramienta muy valiosa, no reemplaza la importancia del trato personal y de la toma de decisiones basada en juicio humano en cuestiones fundamentales y estratégicas. Sin duda, el reto es grande, y como dice el refrán popular, “camarón que se duerme, se lo lleva la corriente”.

    La IA no dejará sector sin impactar, y es seguro que, si bien la IA no reemplazará a su empresa, su competidor (o alguien de afuera como una startup) que sí usa IA lo sacará a usted del mercado. Es hora de preguntarse, como gerente o director: ¿cómo está mi empresa en Transformación Digital? ¿Cómo nos va a impactar la IA? Como dijo Alan Kay (uno de los padres de la computación), “la mejor forma de predecir el futuro es inventándolo”. Los invito a ustedes a inventar el suyo.

    Juan Inchaustegui
    Socio