¿La Inteligencia Artificial podrá realmente reemplazarnos?

May 5, 2023 | Transformación Digital

Hoy en día se habla mucho de los beneficios de la IA y cómo es que esta podría reemplazar al ser humano en el futuro; sin embargo, se habla poco de los retos que debe superar para realmente lograr esa sustitución.

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    Según Oxford Reference, la inteligencia artificial (IA) es la teoría y el desarrollo de sistemas informáticos capaces de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como la percepción visual, el reconocimiento del habla, la toma de decisiones y la traducción entre idiomas. Hoy en día, se habla mucho de los beneficios de la IA y cómo es que esta podría reemplazar al ser humano en el futuro; sin embargo, se habla poco de los retos que debe superar para realmente lograr esa sustitución.

    Por esta razón, en el presente artículo se abarcará las etapas de desarrollo de la IA, los beneficios de esta tecnología y los retos que esta aún debe afrontar; de manera que se pueda generar una discusión abierta con relación a la siguiente pregunta:

    La Inteligencia Artificial podrá realmente reemplazarnos

    ¿La Inteligencia Artificial podrá realmente reemplazarnos?

    Actualmente, al leer “Inteligencia Artificial” es probable que se le venga a la mente ChatGPT, el nuevo producto desarrollado por Open AI que se entrena con una gran cantidad de datos para generar respuestas en lenguaje natural (Entérese más sobre ChatGPT en nuestro artículo Cómo abordar los retos que nos trae Chat-GPT). Sin embargo, la IA es mucho más que eso y, en la actualidad, se encuentra presente en nuestra vida cotidiana, comenzando por nuestros teléfonos móviles.

    Etapas de Desarrollo de la IA

    Un estudio por Google Cloud muestra que existen cuatro etapas de desarrollo en la IA: Máquinas reactivas, Memoria limitada, Teoría de la Mente y Autoconocimiento.

    Las Máquinas Reactivas solamente pueden funcionar en base a reglas preprogramadas, es decir, no tiene la capacidad para aprender de experiencias pasadas porque solo opera con información previamente programada por un humano. Un conocido ejemplo es Deep Blue, una supercomputadora creada en los ochenta por IBM capaz de vencer a los mejores jugadores de ajedrez en esa época. Se considera como una máquina reactiva porque inicialmente tenía programado las mejores 700 mil partidas de ajedrez que se habían jugado hasta ese entonces, pero no podía aprender de nuevas partidas que sucediesen después de su programación.

    La Memoria Limitada es la segunda etapa de desarrollo y es en la que se encontraba la IA hasta el 2019. En esta fase también existe una previa programación para que se desarrollen tareas puntuales, pero, a diferencia de las máquinas reactivas, también tienen la capacidad de aprender de experiencias pasadas, lo cual les permite mejorar sus procesos. Un ejemplo son los smartphones, que tienen reconocimiento facial y asistentes de voz como Siri que son capaces de aprender las facciones faciales y reconocer distintas voces. Otro ejemplo es ChatGPT que a medida que el modelo procesa más y más datos, se ajusta y mejora su capacidad para predecir la siguiente palabra o frase en una secuencia de texto. Si bien este tipo de IA es capaz de aprender, también tiene un límite de almacenamiento, en otras palabras, tiene una memoria limitada.

    La etapa tres se llama Teoría de la Mente y esta hace referencia a una IA capaz de tomar decisiones iguales a las de un ser humano. Esto quiere decir que la IA no solo podrá aprender de experiencias registradas, sino también entenderá las emociones y creencias de los humanos, lo cual le permitirá tener reacciones socialmente correctas.

    Se creía que la IA se encontraba en la etapa 2; sin embargo, en la charla “AI Dilemma”, que se dio el 9 de marzo en el Centro Humano de Tecnología, se reveló que en noviembre del 2022 la IA ya estaba en esta fase con el desarrollo de un niño de 9 años. Esto puede resultar alarmante, ya que algo que distinguía a los humanos de la IA era la capacidad para sentir y tomar decisiones en base a ello.

    Si la IA sigue desarrollándoseen esta etapa, la gran mayoría de cargos en el mundo serán ejecutados por IA y ya no por humanos. Vale la pena mencionar que en enero del 2022 el desarrollo era de un niño de 7 años y en tan solo 10 meses su capacidad aumento en 2 años, demostrando su crecimiento exponencial.

    El Autoconocimiento es la última etapa de desarrollo que hasta el momento no se ha logrado alcanzar (según lo que sabemos) y no solamente implicaría perder nuestro trabajo, sino también nuestra esencia como seres humanos. En esta etapa la IA tendría la capacidad de conocer su propia existencia y tener emociones como la alegría y la tristeza, propias de un ser humano. Puesto en otra perspectiva, la IA tendría la capacidad de revelarse antes sus creadores y tomar decisiones que sean beneficiosas únicamente para las máquinas inteligentes. Es por ello que actualmente el 50% de los investigadores de IA creen que hay una posibilidad de 10% o mayor de que los humanos se extingan por nuestra inhabilidad de controlar esta inteligencia.

    Inteligencia Artificial y el autodescubrimiento

    ¿Puede una inteligencia artificial tener conciencia y sentimientos?

    Ahora, teniendo en cuenta que la etapa de memoria limitada es la más avanzada y que recién estamos a inicios de la teoría de la mente, se pueden apreciar múltiples beneficios de la IA que pueden facilitar nuestro día a día y aumentar la productividad por persona, siempre y cuando se sepa usar como una herramienta de soporte.

    Beneficios de la IA

    • Automatización: Puede automatizar una variedad de tareas repetitivas y rutinarias, lo que ahorra tiempo y recursos valiosos. En términos laborales, se reduciría la cantidad de FTEs (Full-time employees) requeridos para realizar algunas funciones. Un ejemplo de esto son los ChatBots que sirven para automatizar la atención al cliente.
    • Análisis de datos: La IA puede analizar datos históricos para predecir tendencias y resultados futuros, lo cual es muy útil para campos de materia objetiva. Además, podría utilizarse para hallar patrones que al ser humano le costaría relacionar. Esto es gracias a que los sistemas de IA pueden procesar y analizar grandes cantidades de datos mucho más rápido y con mayor precisión que los humanos, lo que permite tomar decisiones más informadas y mejorar la eficiencia en muchos procesos.

    Es así que, en una entrevista realizada en el 2023 por SEMANAeconómica a José Luis Najarro, socio de Advisory de KPMG en Perú, se comentó que la idea es que la IA se aplique al 80% de los procesos.

    Algunas aplicaciones de la IA generativa en el negocio

    Estos beneficios y aplicaciones son las que se pueden aplicar hoy por hoy, ya que la teoría de la mente todavía no está 100% desarrollada. Sin embargo, en un futuro cercano podrá ser utilizada para cargos que hoy son netamente humanos>, como la negociación. Esto es así, ya que se ha comprobado que la IA puede replicar la voz de una persona perfectamente y se espera que, en unos años, teniendo en cuenta su rápida evolución, desarrolle habilidades blandas como la persuasión. Mientras tanto, la IA todavía debe superar los siguientes retos.

    Retos para la Inteligencia Artificial

    El principal reto de la IA para reemplazar al humano se encuentra en la inteligencia emocional y la capacidad de crear soluciones novedosas ante situaciones impredecibles. Esto se debe porque su funcionamiento se basa en la lógica y los algoritmos, y no en las emociones y la experiencia personal. En base a estos se presentan los siguientes obstáculos para nuestra sustitución:

    • Habilidades interpersonales: La IA puede analizar datos, pero no domina las emociones humanas, lo que pone en riesgo que se propongan recomendaciones imprecisas si es que se requiere de un análisis subjetivo. En rubros como la consultoría, es muy importante el trabajo en equipo para solucionar problemas complejos y ambiguos, además también es necesario tener un gran entendimiento de lo que pide el cliente. Ambos casos requieren de buenas habilidades interpersonales para proponer soluciones que vayan acorde al problema. El sarcasmo es un buen ejemplo para evidenciar una manera en que las maquinas podrían muy fácilmente equivocarse y tener una mala interpretación. Para entender el sarcasmo es necesario conocer el contexto, la entonación, la intención, la cultura y profundamente el idioma.
    • Creatividad: La IA puede proponer soluciones basadas en datos históricos y actuales, pero no pensar de manera innovadora. Por ejemplo, cuando todavía no existía la rueda, fue posible que el humano se dé cuenta, simultáneamente en distintas culturas, que ese tipo de forma era más eficiente para la transportación. En un caso como este, resulta imposible que la IA tenga una idea de esa magnitud sin tener previamente información sobre ello.

    Actualmente la IA es vista como un buen recurso de apoyo para optimizar el tiempo en las funciones repetitivas que no requieran ningún tipo de análisis subjetivo o de interacciones interpersonales socialmente aceptables. Sin embargo, existen muchos cargos laborales, en su mayoría operativos, en donde la IA podría pasar de ser un soporte a un reemplazo rápidamente.

    Desde el punto de vista empresarial resulta un descubrimiento asombroso, ya que al reducir las personas se abaratan los costos, pero desde la perspectiva de un individuo no es más que una amenaza. Por ello, para reducir la posibilidad de sustitución se recomienda reforzar las habilidades humanas que la IA no tiene la capacidad de imitar o entender. No obstante, esto no garantiza seguridad laboral en el futuro, ya que la etapa 3 ya se está desarrollando a una velocidad exponencial y es posible que la 4 este en camino. Cuando aquel nivel de inteligencia logre desarrollarse por completo, el humano se convertiría en un recurso caro y poco eficiente, al ser comparado con una máquina que puede sentir y actuar como una persona, pero que además posee un nivel de procesamiento de datos mucho más elevado.

    Finalmente, si bien la IA es una tecnología novedosa de la cual se puede sacar mucho provecho, también es un gran peligro para la sociedad si no se logra controlar. El gran problema está en que la IA se alimenta de sí misma, es decir, aprende por su cuenta y es su propio profesor. Esto es algo que no se tenía previsto y que muchos de los investigadores de IA confiesan no saber cómo lo hace. Por ello, y teniendo en cuenta que la mitad de los investigadores consideran que la IA podría extinguir la raza humana, lo ideal es asumir que la IA no es segura hasta que se compruebe lo contrario y recién ahí ofrecer este tipo de tecnologías al público.

    Nicolás Alberdi
    Consultor